domingo, 22 de febrero de 2009

27º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA NEVANDO EN LA GUINEA



27º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
NEVANDO EN LA GUINEA
NºXXVII 20-02-2.009


EDITORIAL XXVII
La literatura y la vida

En una entrevista que cierra la antología de relatos «El Pez Volador» -editorial Página de Espuma, 2008, mencionada en nuestra sección Bombolom-, el escritor Hipólito G. Navarro comenta la forma en que se adentró en la lectura y por tanto en la literatura. Nos cuenta el escritor una juventud dura, con una realidad poco amable y un episodio familiar, la muerte de su padre, que resulta a todas luces poco grato, si no deprimente. En este contexto, la lectura se convierte en un refugio, en un lugar donde se siente resguardado, fuera de esa realidad.

No es la primera vez que oímos que la literatura sirve a algunas personas para seguir viviendo a pesar de la fatalidad, que las salva de la locura o del dolor. El narrador peruano Reibeyro mencionó alguna vez la anécdota de un soldado hispano en la guerra de Vietnam que halló cierto sosiego en un libro de relatos. La literatura deviene así un salvavidas ante una existencia que nos puede llevar a desmoronarnos, la literatura también como terapia ante nuestros propios fantasmas internos y que brotan sin duda por el contacto con la vida. No es descabellado, así, reconocer que la literatura tiene algo mágico y seguramente hunde sus raíces en aquellos contadores de relatos que reunían a la tribu a su alrededor para narrar viejas historias, antiguos mitos, que envolvían al grupo en un halo de misterio, en un arcano, y le daba consistencia y sentido al grupo.

Porque todos los pueblos poseen sus mitos, sus leyendas, sus cuentos simbólicos. A todos los niños de todas las etnias se les cuenta historias que le enseñan las claves de la existencia. El escritor francés Anatole France sugirió, además, que todas las historias del mundo cuentan, en realidad, la misma historia. Porque al fin y al cabo todos los pueblos, al igual que todos los individuos, se mueven por las mismas motivaciones en este mundo: sobrevivir, amar y ser amado, entender la vida y por tanto la muerte.

De ahí que no entendamos el empeño de sacar la literatura de la cotidianidad, convertirla en un mero entretenimiento ocioso. La literatura forma parte de la vida, le da claves a los niños para absorber el mundo que les rodea y permite a los adultos establecer lazos con la vida, la suya propia y la colectiva. La necesidad de una poética lo cubre todo, incluso la ciencia ha de acudir a la poesía para explicarse, ¿acaso no es poético el concepto de «agujeros negros», que no son agujeros ni son negros?

Sacar la literatura de la vida es como intentar limitar el juego en la infancia, son necesarios. En este sentido, nos aterra que el capitalismo haya querido convertir los libros en un mero objeto de compraventa y que las universidades o las enseñanzas básicas y secundarias quieran desterrar las asignaturas de letras porque el actual mercado no considera que la formación en humanidades sea rentable.

Esperamos que la actual crisis que tantas cosas está cuestionando permita un replanteamiento de estas cuestiones y que la literatura vuelva a ocupar su papel, tanto en la vida más privada de las personas como en la colectiva. Un porvenir sin literatura seguramente no merece vivirse.










PAPAFRITA Y PAPANATAS

Papa frita con tomate,
te ruego me perdones,
Papa frita exquisita
es la vida un duro empate.
Papanatas y ensalada,
olivas y un entrante,
te quiero como antes,
Papanatas mis miradas,
Papa frita con pringada
tienes hijo botarate,
tienes allí en tu mirada
dulzura en el semblante.
Papa frita tus galletas migadas,
Papito de mi arte,
Papanatas filigranas,
Papa frita es gigante.
Papa frita con programas,
caja tonta, cajón desastre,
Papas fritas son hermanas
de la prima de un Don nadie.
Papa frita con migraña,
Papanatas con Don aire,
Papa frita las mañanas
no conocen disparate.
Papa frita la telaraña,
Papa-lengua ten delante
la tele desde la mañana,
luego dice chocolate.
Papa frita de mi alma,
Papanatas es flipante,
díscolo de la campana,
díscolo y ser caminante.
Papanatas, Papanatas,
Papanatas sin petate,
Papa fritas de mi entraña,
Papanatas y chocolate,
Papanatas su maraña,
Papas fritas con tomate.

Por Cecilio Olivero Muñoz



La herencia


Cuando mi padre murió todos contaban con que yo continuara con el negocio familiar. Después de diez años trabajando codo con codo junto a él había conseguido experiencia, conocimiento y rutina en una tarea que acabé por dominar por completo. Nada se me escapaba, ni la gestión de la tienda ni el manejo del taller. Además, era justo eso lo que mi padre había deseado toda su vida. No en vano comencé a trabajar en la empresa nada más acabar el instituto. No tuve opción. A lo largo de toda mi infancia y mi juventud mi padre me había repetido una y mil veces la coletilla «cuando trabajes en la empresa …» y a continuación añadía miles de variantes, siempre positivas, grandiosas y exultantes, sin duda con la intención de convencerme de mi destino e impedir cualquier posible disidencia. Era como si no cupiera alternativa alguna. No la había de hecho para él, nunca me preguntó sobre mis preferencias, mis propias expectativas vitales, mis anhelos, como si fuera evidente mi futuro estrechamente ligado a su propia obra, una extensión de su propia vida. Resulta difícil verse de otra forma cuando te bombardean de esa forma. Yo sentía su ilusión y las esperanzas que se hacía para conmigo. Tú no te preocupes de nada, me decía con frecuencia, te dejaré la empresa bien constituida.
Durante diez años acepté su decisión sin rechistar. Su insistencia había desbaratado cualquier atisbo de rebeldía en mí. Cumplía con los horarios, con las gestiones, con mis funciones y nadie sospechaba que tuviera la más mínima discordancia con aquella rutina que se sucedía día tras día, que duró diez años. Pero por dentro deseaba otra cosa. No pocas fueron las ocasiones en que me dejaba llevar por miles de ensoñaciones y me imaginaba ejerciendo otras profesiones u oficios y viviendo en otra ciudad, tal vez en otro país. Pero acudí todos los días a mi puesto en la empresa, de algún modo consciente de que no podía defraudar a mi padre.
Mientras le enterraba tomé la decisión. Era como si llevara tiempo meditándolo aun sin ser plenamente consciente de ello porque no me costó nada asumir que no iba a seguir gestionando el negocio. Incluso supe que al principio debía actuar con discreción ya que mi madre podía ofenderse porque dejara de repente lo que ella consideraría a todas luces mi deber. A los pocos días del entierro contacté con un abogado que me asesoró sobre todas las posibilidades. Sólo cuando tuve todo bien atado y ya contaba con todos los documentos para firmar una vez que todas las partes asumieran y aceptaran mi decisión la hice pública no sin cierto temor.
Tienda y taller quedarían divididos. La primera la vendería a una cadena que ya había mostrado su interés y que me ofrecía un dinero incluso superior al que realmente podría obtener con cualquier otro hipotético cliente. El taller lo cedería a los cinco trabajadores que constituirían una cooperativa. Sabía que la oferta la aceptarían porque alguna vez la habían barajado en vida de mi padre con la idea de reducir impuestos sin que nunca llegaran a concretarlo, recordaba pese a todo que ellos no veían con malos ojos dicha posibilidad. Para animarlos, contacté con la cadena que deseaba comprar la tienda y les puse la condición, presente en el contrato de compraventa que, si lo llegábamos a formalizar, tendrían a la cooperativa como uno de los proveedores. No se negaron. El último detalle era contentar a mi madre ante lo que sería un enorme disgusto. Para suavizar la sorpresa que iba a causarla, todo el dinero que obtendría de la tienda se lo daría a ella. Yo no lo necesitaba: durante los diez años de trabajo había conseguido ahorrar una buena porción de mi salario, contaba además con la herencia. Ese dinero suavizaría sin duda el enojo por mi partida. También entraría como socia no trabajadora en la cooperativa, lo que le supondría un ingreso anual fijo a añadir a su pensión.
- Y tú qué piensas hacer. -Me preguntó cuando le comenté mi idea y una vez se despejó de la sorpresa y el disgusto que no disimuló lo más mínimo, y aceptó que era una decisión que yo no estaba dispuesto a discutir en absoluto.
- No lo sé.
Y no lo sabía en absoluto. Necesitaba un cambio, era más que una intuición, se trataba de una certeza. Aquellos diez años me habían dejado un poso de cierta amargura y sabía que si permanecía allí, en la pequeña ciudad, acabaría sucumbiendo a un profundo pesar. Pero no tenía ni idea de lo que iba a hacer.
La resolución la tomé un día del mismo modo cómo había decidido lo anterior, casi sin darme cuenta, como si lo hubiera estado meditando sin ser consciente de ello. Un buen día compré un billete. Se lo dije a mi madre. Me sorprendió que no se mostrara hostil a ese nuevo cambio. Lo aceptó como si viera y reconociera que era lo que tenía que hacer, lo que debí de haber hecho diez años atrás. Y me marché.
Me dije que iba a vivir muchas de aquellas vidas que durante años imaginé. Lo intenté incluso. Ahora sé, sin embargo, que están perdidas, definitivamente. Me conformo no obstante con encontrar algo que me permita estar bien conmigo mismo. En eso estoy. No sé si lo lograré.


Juan A. Herrero Díez




EN EL HUERTO

Cavando bajo un sol
te mirábamos los dos,
mientras la tierra, toda tuya,
la domabas dando bulla.
Eras sudor de estrella
y eras la voluntad aquella
que extrañaba vernos
entre tomates y ajos tiernos.
Todo tú eras campesino,
tu domingo era don divino,
y entre semana era hierro
tu labor de paz y encierro.
Trabajador del sí rotundo,
hombre fiel al viejo mundo,
anhelas sólo lo tranquilo
del laurel y el tilo.
Buscas la raíz del consuelo
cuando cavas en el suelo,
donde pisa la lombriz
con toda tu verdad motriz.
La acequia es tu gran obra
que al momento y a su hora
sigue el agua pertinaz
ese rastro de antigua faz.
Tu hoz es enorme corazón
que busca una razón
donde se corta la mitad
de esa luz en contrariedad.
La cabaña es sombra vieja
y tu mirar sin la queja
corta la caña y con maña
deshace teleraña y maraña.
Agacha el lomo de hombre
pues cosechas tu nombre
entre la llaga y el callo,
pues sigue tu mirar el rayo
del sol que distraido
encuentra en tu tierra ruido,
con la entraña sumergida
de tu carne morena sufrida.
Eres campesino por que veo
en tus ojos el pestañeo
del escozor que da el sudor
y te escuece aquel dolor
que la tajada y el tajo sembró
aunque tienes tornasol
que en tus manos dice no
cuando llora seco el sol.

Por Cecilio Olivero Muñoz


BARRIO LEJANO


Jiro Taniguchi

El universo medía ochenta metros cuadrados. Disponía de una cocina minúscula en la que embadurnar las tardes, su voz que olía a violeta, un balcón a la avenida desde el que comprobar que ningún cuerpo desobedecía a su órbita.
Retiro mi escafandra. Identifico el sofá marrón, las flores de aspirina, el espejo de cuerpo frente al que repasar la lección de la mañana. He pasado doce meses —exactos— ajena a estas paredes.
Enlazo objetos con recuerdos: el macetero de plástico prologando la noche, el tocadiscos inservible aquel mes de enero. Y parece que, al fondo del pasillo, con un libro en la mano, una niña aún disfruta repitiendo las palabras en voz alta.


Por Elena Medel


POEMA AL CAMPESINO

POEMA, ES EL CAMINAR DE UN CAMPESINO
CON SU CARGA A CUESTAS,
LLEVANDO SU SANO ALIMENTO ENVUELTO EN HOJA
COMO EN AQUELLOS TIEMPOS,
CAMPESINO, NO OLVIDES LA ALFORJA
QUE CON EL CANTO DEL GALLO,
HACEN UN BUEN COMPLEMENTO.

CAMPESINO QUE CON SUDOR ABONAS LA TIERRA,
NO TODOS TE HAN OLVIDADO,
TE RECUERDO A LA HORA DE IR A LA MESA.
CAMPESINO, DE VOZ SENCILLA Y SIEMPRE DISCRETA,
NO OLVIDES QUE LA LIMA Y EL MACHETE,
LOS HAS DE GUARDAR SIEMPRE EN LA CUBIERTA.

CAMPESINO, QUE LA FANTASIA DE TUS HIJOS
TE HAGA SOÑAR, AL DESCANSAR BAJO UNA PALMERA
Y PORQUÉ NO, TAMBIÉN AL LLEGAR A LA ERA.
AUNQUE CON LOS PANTALONES REMENDADOS,
VIVES MEJOR QUE LOS DE AFUERA.

CAMPESINO, SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE TE ESPERA
AL REGRESAR A CASA CANSADO
CON TU SEMBLANTE LLENO DE ESPERANZAS Y
EN TU MANO VALIENTE EL GARABATO Y HERRAMIENTA,
LOS NIÑOS YA LLEGARON DE LA ESCUELA.

CAMPESINO EJEMPLAR QUE LÁBRAS LA TIERRA,
CÓMO NO MIRARTE,
SI SOMOS DE LA PURITICA CEPA.

-Luis Alberto Chinchilla Elizondo-
Grecia, Alajuela, Costa Rica
Correo electrónico: luischin_63@hotmail.com

1er premio del 1er concurso de poesía
de la Revista Cultural
“Espíritu Literario”.


MANIFIESTO POR LA SOLIDARIDAD


QUIENES SOMOS:
Los que suscribimos este manifiesto somos ciudadanos en el pleno uso de nuestros derechos civiles, y titulares de la soberanía popular, de la cual emanan los poderes del Estado.
Los firmantes nos dirigimos a todos los ciudadanos del mundo, conocedores de la situación de pobreza, hambre y enfermedad en la que se encuentra gran parte de la población humana en un momento histórico, como el actual, en el que se disponen de los suficientes medios políticos, económicos y científicos que pudieran solucionar estos problemas.
Este manifiesto tiene vocación de universalidad, y va dirigido a toda la humanidad, a cada ser humano que habita el planeta, para que tome conciencia de la terrible situación a la que se enfrentan millones de personas y de alguna manera actúe en consecuencia para terminar con esta insostenible situación. Por ello la versión original en español será traducida a diversas lenguas, pues nuestro propósito consiste en hacer oír la voz de la opinión pública en los lugares en las que se toman las decisiones políticas y económicas del mundo.
A QUIÉN NOS DIRIGIMOS:
Nos dirigimos a la clase política gobernante de nuestros países; así como a los más altos mandatarios de las Organizaciones Internacionales, tales como la Organización de las Naciones Unidas, y a los Presidentes y Gobiernos de los países más poderosos económicamente de la Tierra.
LES MANIFESTAMOS:
1.- Que este texto tiene su origen en la constatación de la extrema situación de necesidad y de hambre que sufre una gran parte de la población de la Tierra y en el desigual e injusto reparto de bienes que existe actualmente en el mundo. Entendemos que la ecuanimidad y la armonía en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana, por lo cual es inadmisible que una gran parte de la población mundial tenga que enfrentarse a una realidad tan precaria, a tal grado de injusticia y desigualdad, a tanta hambre, pobreza y desnutrición.
2.- Que consideramos que dicha situación es intrínsecamente perversa y no admisible ni moral ni éticamente, dado que todos los seres humanos nacen libres e iguales. Igualmente, tenemos presente que todos los ciudadanos del mundo tienen esos derechos desde el mismo instante de su nacimiento y no como una promesa futura cuya conquista dependa de la realidad política, social o económica de sus países.
3.- Que defendemos que es completamente injusto, inmoral y un crimen humanitario punible ante los tribunales internacionales y la Historia que, en pleno Siglo XXI, existan seres humanos que pasen hambre en el mundo, y que mueran por ello. Que es un agravante de ese crimen que, existiendo las leyes internacionales suficientes, así como los medios técnicos, económicos y científicos para corregir dicha situación, los que ejercen el poder en el mundo no lleven a cabo las acciones necesarias para solucionar lo que generaciones futuras calificarán de verdadero genocidio en el que serán culpables todos aquellos que, teniendo los medios para solucionar el problema, no los hayan empleado.
4.- Que consideramos que esta injusta situación es contraria al Derecho Natural, a los Derechos Humanos y a las normas de la más elemental ética, y entendemos que ha llegado el momento de que la voz de la opinión pública exija de sus gobernantes el final de tal estado de cosas.
5.- Que el presente manifiesto no es un manifiesto utópico; y que tampoco es un manifiesto político, ni se pretende con el mismo la instauración de un nuevo orden político o socio-económico mundial, ni ningún menoscabo del tejido empresarial, sanitario y social del mundo desarrollado, sino la más elemental justicia con los desfavorecidos.
POR TODO ELLO, EXIGIMOS A NUESTROS GOBERNANTES:
1.- La adopción de medidas inmediatas y urgentes para paliar tal situación de hambre, enfermedad y desnutrición en el tercer mundo. Consideramos que tales medidas no constituyen una utopía, sino que son perfectamente viables y posibles.
2.- Mantener el compromiso de cumplir los Objetivos del Milenio que, establecidos por Naciones Unidas en el año 2000, definen los principios a los que ha de ajustarse la actuación de los países y del sistema económico internacional para superar, con el horizonte fijado en 2015, las injusticias que aquejan a la humanidad.
3.- La realización de acciones solidarias sistemáticas con los países más desfavorecidos y que se establezca un orden lógico y humano de prioridades en la política económica, con proyectos inteligentes que creen riqueza y puestos de trabajo en los países afectados, facilitando un desarrollo sostenible y un progreso que les ayude a la consolidación de una red sanitaria, económica y social estable que haga posible el retorno a una situación de partida igualitaria.
4.- Que se tomen las medidas necesarias para que los países ricos destinen una parte de sus presupuestos a la creación de riqueza, de empresas y de fuentes de trabajo en los países afectados; así como la adopción de un acuerdo internacional, que debería subscribirse en la ONU de obligado cumplimiento para los países desarrollados.
5.- La implantación de un código ético que regule la estrategia de las empresas multinacionales, así como la eliminación de los paraísos fiscales y la aplicación de la tasa Tobin, ú otra similar, a las transacciones comerciales internacionales, que permita crear un fondo de solidaridad gestionado por Naciones Unidas.
6.- No aceptaremos simples declaraciones de principios que no se traduzcan en políticas concretas. En definitiva, APELAMOS al sentido de la generosidad y humanidad de todos, y fundamentalmente de la clase política internacional económicamente poderosa.

Desde la tierra que espera y cree firmemente en la Solidaridad que construya un mundo mejor y más justo, a 30 de enero de 2009".

Este anterior manifiesto ha sido publicado en la siguiente web: http://manifiestoporlasolidaridad.blogspot.com/ Para más información hablen con los coordinadores de la revista en la siguiente dirección de correo electrónico: nevandoenlaguinea@hotmail.com GRACIAS.

Ha sido enviado por Pedro Estudillo Butrón el día 16 de Febrero del 2.009 y se desconoce su autoría.

ESPACIO DESOLADO

Sin pretender juzgar a nadie
simplemente grabar el quieto aire
que alimentaba los habituales destellos
que sacudía las esquinas del tedio,
eso, ni más ni menos
sin pretender juzgar a nadie.

Lezama dixit.

Por Francisco Jesús Muñoz Soler



PARECE QUE ESTOY SOLO

“Cuando lo mismo sueño que estoy solo
tiendo la mano para no ver el vacío".

GASTÓN BAQUERO


Parece que estoy solo
en eterno soliloquio, lejos, muy lejos
de la gran luz de la isla, en penumbra
hacendosa, constructora de silencios
profundos y huecos como mi vacío
fría trampa que me envuelve
como un pertinaz sueño, con caricias
de embeleso que me llevan y me traen
hacia caminos de palmas, fantasmas
de silenciosas ubres que amamantan
el silente rostro de la Nada.
Si, parece que estoy solo
viviendo en un mundo de tinieblas
disidente de un orden cierto, pero sueño
ya que no me queda ni el silencio
ni la gran luz que provoca las sombras
de los mangos, si yo era Gastón
Baquero.

Por Francisco Jesús Muñoz Soler









CON MUDO Y DESCARNADO SILENCIO DE ALMA

“Con aquella desasistida impaciencia mar adentro
dejándonos sólo esta expresión de irónico desencanto
y criolla tristeza: se fue como Matías Pérez”.

ELISEO DIEGO

Con mudo y descarnado silencio de alma
hundido en oscura noche de sueños
furtivo, como lobo desesperado y hambriento
alimentado de sufrimiento e impotencia,
cargado de esperadas tristezas abismales
de lunas que reflejan rayos de ojos
que exhalan negras luces de abismos
rasgadores vidrios de inmensas soledades
y de su alterada sustancia, alejándose
para poder recobrar la perdida esencia
esa con la que nace el puro aire
sin mirar atrás ni amargamente a nadie
pero no olvidando que deja memoria
la que no pueden sustraer a los perdedores.


Por Francisco Jesús Muñoz Soler




La Mar,
TODO Y NADA “Pase Lo Que Pase”,
se seguirá moviendo
.


No pides nada
pero lo mereces todo,
y aunque te diera todo
sería como darte nada
porque tú mereces más.

Mil veces te daría todo
y mil veces sería darte nada,
todo de todo
sería nada de nada.

Darte todo
es nada
para ti
porque tú mereces más.

De nada
haces todo
y de todo
haces mucho más,
pero con todo
aún es nada
porque tú mereces más.

Y si un día yo tuviera
un poco de ti,
tan sólo un poco,
tan poco que casi fuera nada,
para mí sería tenerlo todo
porque yo soy nada
y tú lo eres todo.

Desde la nada
que soy
te quiero más
que a todo
lo que más quiero.


Por Juan Fran Núñez Parreño


TRÁEME

Tráeme unos labios para besar,
besaré donde tú pises, lo haré,
y gritaré “te quiero”, lo diré
si me traes la voz para gritar.

Tráeme unas manos para tocar,
tocaré donde toques, y podré
tocarte. Sólo a ti te miraré
si me traes ojos para mirar.

Tráeme un corazón para sentir
y sentir contigo y sentirte a ti.
Tráeme una vida para vivir,

sólo viviré por y para ti.
Ven, por favor ven, tienes que venir
con lo que más quiero: tráeme a ti.


Por Juan Fran Núñez Parreño





EL TERCER OJO


Los pacificadores están llegando

Están llegando los pacificadores

Niños indigo y niños cristal

El cambio en el planeta

Será totalmente radical

La vibración será otra

Nada será igual

Será la era del niño indigo

Será la era del niño cristal

Ellos están llegando, todo será genial

La nueva era está llegando

Saludemos sus vibraciones

El mundo ya no será violento

Será comandado por el corazón

Todo esto es un tesoro grande

Ellos tendrán el chacra frontal

Ellos tendrán el tercer ojo

Traen la paz, esto es real

La paz vendrá tan mansa

Como los niños pacificadores.



Por Tereza Neumann, Brasil

Traducción de María Cristina Ogalde- Talcahuano




VIBRACIONES Y MISTERIOS


En esos minutos que pasan

rápidos los milagros de la

Vida se repiten

Es prisa

Sofocante carrera

Para donde nos lleva todo esto?

Allá fuera, esta el dorado de esa tarde

Cuando el sol va desvaneciendo

Y reflectando luminosos oros

Las hojas y las ramas de los árboles

Están quietos

No se balancean, no se agitan

Solo de vez en cuando la brisa suave

Sopla en las hojitas

Y ellas se mueven lentamente

Prejuiciosamente

Las calzadas asfaltadas, llenas de hoyos,

Parece que sueltan profundos gemidos

Autos pasan indiferentes

Al escenario de los caminos

Sus dueños para donde van?

Cada cual persigue su objetivo su ideal!

Pero en esta tarde quieta, lenta

Es la perspectiva de un mañana nuevo

Más tarde será de noche

Y después un nuevo día

Después una nueva tarde

Y más tarde será una nueva noche

Y así sucesivamente

Y los seres ignorando las horas

Que pasan rápidas

Por que no paran

Para contemplar

El desvanecimiento de esta tarde

Están demasiado ocupados

Como el duro suelo

Y se olvidan de su entorno

Del cielo, de las nubes

Hay una gran prisa

De llegar a cualquier lugar

Y al mismo tiempo lentitud

Y todos estamos inmersos

En este tiempo y esta hora

Sin el debido mirar

Que ve más lejos

Más allá de las nubes

hay una vibración y un murmullo

Muy parecidos

Más allá de la frágil neblina

Que nos hace sentir desamparados

Y ajenos al Gran Misterio

Mas el gran misterio realiza

La grandiosidad de la belleza

En toda su plenitud

Queremos ver mas lejos?

Entonces alarguemos el mirar

Suavizado por la Gran Vida

Y contemplemos lo bello

Con nuevos ojos y sentiremos

Que vivir es la mayor de las alegrías

De la felicidad

Basta que nos dejemos llevar por los susurros

de los sones inaudibles

y comprenderemosque la vida es el mayor don

y los milagros se repiten

a toda hora

el milagro de encontrarnos aquí y ahora.


©ANINHA CALIGIURI

Traducción: María Cristina Ogalde



ROSAURA

Soy sagitario y me llamo Rosaura
me dijo sintonizando verdades.
Voló una mariposa negra y furtiva
y pasó su sonrisa a pedales.
Existe un tiempo que todo lo cura,
existe tristeza en los carnavales,
existe un placer que te tortura,
existe una piedad en las crueldades.
Rosaura te diría, te diría muchas cosas,
te diría y te quitaría,
te entregaría versos y rosas,
te daría y te quitaría,
la valentía de ser hermosa,
¿te dañaría si te dijera
que eres fuente generosa?
Soy sagitario y me llamo Rosaura
me dijo sintonizando humildades.
Tragó sorpresa, tragó saliva,
arrancó una flor, trajo su mejor sonrisa,
partieron los miedos sus dos mitades,
cruzó la calle a toda prisa.
¡A la hoguera con todas las vanidades!
pero Rosaura es la brisa y nerviosa risa;
una paloma huyó de sus realidades.
Ese día Rosaura anduvo indecisa,
ese día hallé luz en todo y en nadie,
ese día busqué la palabra precisa
y la hallé en el anaquel de lo inolvidable.

Por Cecilio Olivero Muñoz

2 comentarios:

Pedro dijo...

Muchas gracias por la publicación del Manifiesto. En un espacio como este dedicado a la solidaridad a través de la literatura, no podía faltar.
Su autor se llama Pablo, del blog Diario de Cornelivs (http://cornelivs.blogspot.com/).

Un abrazo.

Cornelivs dijo...

Gracias y un abrao para todos...!